por CaRoL

¿Quieres un ThunderBitch?

El sábado me pasó algo bastante preocupante. Sobre todo, si me llega a ocurrir en otras circunstancias y con otras personas. Recuerda este nombre… ThunderBitch.

Resulta que, como cualquier otro sábado fui a cenar con unos amigos. Tras la cena, en la que comimos fenomenal y no probé ni gota de alcohol (este punto es importante), fuimos a tomar una copa. Por comodidad y gracias a Dios, fuimos a un bar cerca de mi casa.

Como otras veces me pedí un ron, en esta ocasión, tras estudiar la oferta de esta bebida, opté por un Brugal con CocaCola Light al que no le faltó la rajita de limón. Yumm!!

He de decir que bebo poco pero siempre disfruto de mi copa. Un ron poco cargado con CocaCola Light hasta arriba y una rajita de limón que aprovecho para exprimir con los dedos y sacarle un poquito de zumo. Ya, poco femenino, ¡pero delicioso!

En una de las rondas, al pedir de nuevo, el camarero nos ofreció un chupito. “Chicos, os invito a un chupito de Jäger” y yo dije que yo Jäger no bebó. He de confesar que un día lo bebí y… Una y no más. Así que le dije que prefería algo tipo chupito de piruleta que es flojito o Ron miel, que así no mezclaba.

Al decir eso nos dijo que no nos preocupáramos que tenía algo que estaba de moda y era flojillo. Nos ofreció un ThunderBitch que, ahora ya sé que es un whisky con sabor a canela y ligeramente picante por el chili que lleva. Esta bebida tiene nada más y menos que 30º. ¡Menos mal que era flojito!

Pues bien, brindamos y, tras beberlo me cambio hasta la cara. El ThunderBitch me dejó fulminada. No podía apenas hablar, balbuceaba. Fue un cambio radical por lo que mis amigos no dudaron en acercarme a casa. Me dejaron en la puerta de mi habitación. No recuerdo apenas nada, tengo mil lagunas de esa noche, pero… ¿Qué hubiera pasado si eso me lo bebo en la barra de un bar con, por ejemplo, un desconocido? Sólo de pensarlo me da pánico. Le he dado mil vueltas al tema y en serio, doy gracias a Dios por haber estado con la gente que estaba que me cuidó tan bien.

Consejos para cuando vayas de copas

Tras esto que me ha ocurrido, no puedo hacer otra cosa que daros un par de consejos para cuando salgáis de copas. Son válidos tanto para ellas como para ellos.

Si bebes, no conduzcas. 

Vale, que sí, que esto ya lo sabemos todos. Léete este artículo en el que comparo una ruleta rusa con beber y conducir. ¡Seguro que te hace meditar al respecto!

Ruleta rusa

No pierdas de vista tu copa. 

Hay que tener mucho cuidado. Que la copa te la sirvan siempre delante de ti. Mira la botella y que el refresco esté perfectamente cerrado. Pero no sólo eso, ojo también luego. No la dejes en cualquier sitio ya que cualquiera podría meterte algo dentro.

Evita los chupitos. 

Son pequeñas dosis de bebidas con alta graduación. Si vas a tomar alguno, opta por algo que ya conozcas y, si vas a probar algo nuevo, hazlo siempre con gente de confianza.

No incites a nadie a beber. 

Es sorprendente la de gente que intenta que te bebas un chupito o una copa cuando no quieres. No es no, ¡y punto! Conozco a personas que insisten tanto en que te tomes un chupito de Jäger, por ejemplo, que hasta me hace sentir mal y como una antipática y desagradecida porque siempre repito lo mismo: “Que no bebo Jäger”.

Cuidado con las bebidas energéticas. 

Dan taquicardia y, además, esconden las señales que el cuerpo nos envía para advertirnos.

Espero de verdad que no viváis la mala noche y súper resacón que padecí yo este fin de semana. Recordad que sólo tenemos un cuerpo y debemos cuidarlo mucho, mucho, mucho.





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