por CaRoL

Sonreír te puede convertir en ángel

 

Carol Toledo

Hoy leyendo ‘Gracias por entrar en mi vida en el momento que más lo necesitaba‘, he recordado algo que me pasó hace años…

De repente un día recibí un e-mail a través de este mismo blog. Era un e-mail especial, un e-mail precioso, un e-mail con sentimientos que salían de lo más profundo del corazón de un desconocido. Un e-mail de agradecimiento. Agradecimiento porque una sonrisa le cambió la vida, le devolvió la esperanza, le devolvió las ganas de volver a enamorarse.

Recuerdo que acababa de llegar de Camboya y era el primer evento público con gente del sector al que iba. Coincidimos un grupo de conocidos y disfrutamos de mundanas charlas y anécdotas. Para no variar fui sola, pero en realidad casi mejor, ya que así, puedo hacer una ‘bomba de humo’ en cualquier momento sin tener que dar explicaciones a nadie. Para mí fue una noche normal. Una noche divertida pero normal. En general lo pasé bien, lo recuerdo porque me quedé hasta el final, cosa que no suele pasar en eventos de este tipo.

Para él fue la noche que cambió el rumbo de su vida. Una simple sonrisa paró su mundo. Fue un parón para tomar el impulso que necesitaba. El impulso para volver a confiar, para volver a creer que se podía volver a enamorar.

Para él soy un ángel. Ese ángel que hizo que se olvidara por un momento de la armadura que cargaba día a día. Ese ángel que, a través de una simple sonrisa le hizo pensar que podía volver a ilusionarse por alguien.

Todos podemos ser el ángel de otra persona

Hay personas que aparecen en nuestras vidas justo cuando más las necesitamos. A veces son silenciosas y desaparecen una vez te aportan algo maravilloso y otras en cambio vienen para quedarse. Hay ángeles que te alegran las mañanas con una sonrisa por la calle y otras que vienen para hacerte plenamente feliz.

Todos tenemos un ángel. Alguien sin el que la vida habría sido diferente. Un ángel que en un momento determinado nos ayudó a seguir el camino correcto. Un familiar, un amigo, un desconocido… cualquiera puede ser tu ángel.

El poder de las sonrisas

Todo esto vino propiciado por una inocente y sincera sonrisa. Esto quiere decir que cualquier cosa, realizada a propósito o no, tiene consecuencias en los demás. Cualquier respuesta, gesto o simple sonrisa, puede convertirte en ángel, o quien sabe, quizás en demonio.

¿Por qué debemos sonreír?

No por sonreír vamos a ser el ángel de otra persona pero sonreír aporta grandes beneficios tanto a la persona que lo hace como al resto de la humanidad.

Debenos sonreír porque…

  • Sonreír es gratis.
  • Sonreír crea un impacto positivo en nosotros mismos y en los que nos rodean.
  • La sonrisa es universal. Hablemos la lengua que hablemos una sonrisa siempre se entiende como algo positivo.
  • Las sonrisas dan esperanza.
  • Una sonrisa consuela.
  • Sonreír nos hace sentir mejor.

Debemos sonreír porque… ¡nacemos sonriendo!

 





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